La viceprefecta de Imbabura, María Gabriela Jaramillo, durante una visita a las comunidades de Otavalo.
La autoridad provincial retomará sus actividades a partir del próximo 1 de septiembre. Su equipo cercano se encarga mientras tanto del despacho de los respectivos trámites.
IBARRA.- María Gabriela Jaramillo, viceprefecta de Imbabura, está en goce de sus vacaciones anuales. Del 14 de agosto al 1 de septiembre permanecerá fuera de la institución, sin embargo, su equipo de trabajo, desde su despacho, continúa prestando servicio a la comunidad imbabureña.
La autoridad provincial puso un breve alto a su agitado trajinar, que le mantuvo conectada permanentemente con la población imbabureña, pues una de sus principales virtudes es estar en contacto directo con la ciudadanía, conociendo de cerca sus necesidades.
Para Jaramillo, el servicio público es considerado como la gran oportunidad de impulsar acciones dirigidas a mejorar la calidad de vida de los habitantes de Imbabura. Por eso, en los 3 años de permanecer en funciones, ha procurado ser el canal directo de las inquietudes de los moradores de las comunidades más apartadas.
Al interior del organismo provincial, ella es partidaria del trabajo conjunto. Por eso no ha dudado en apoyar la gestión del prefecto Pablo Jurado, a quien considera una autoridad interesada en velar por el bienestar colectivo.
Bajo su responsabilidad está el impulso del fomento productivo. Desde esta área trabaja con esmero, junto al equipo técnico, a fin de hacer realidad los planes y programas dirigidos a dinamizar la economía de las familias.
Pero no solo este tema es de su especial preocupación, pues la viceprefecta se ha encargado de estructurar acciones tendientes a mejorar la vialidad. En sus continuas visitas a los poblados rurales dialoga con los dirigentes y apoya al equipo técnico de la institución en la estructura de cronogramas de trabajo en este tema. Durante este periodo de vacaciones, la autoridad provincial señala que dedicará su tiempo a encontrarse con su familia y a renovar fuerzas para continuar sirviendo con dedicación y afecto a los habitantes de Imbabura, en reconocimiento a su respaldo permanente.