En la parroquia Peñaherrera del cantón Cotacachi se hizo realidad el adoquinado de las calles principales.
La Prefectura, los municipios, gobiernos parroquiales y pobladores unieron esfuerzos para impulsar acciones que hacen realidad el mejoramiento de los caminos en toda la provincia.
IBARRA.- En el 2018, 52 proyectos fueron puestos en marcha, a través del Presupuesto Participativo. La Prefectura de Imbabura lideró este proceso. Planificó con las comunidades de las 36 parroquias lo que se debía hacer y juntamente con los gobiernos municipales y parroquiales estableció los montos necesarios para hacer realidad las obras de infraestructura física, especialmente en materia de caminos.
En total, 4.609.960 dólares fueron invertidos en múltiples intervenciones que se resumen en asfaltados, adoquinados, construcción puentes y muros, con lo cual se garantiza un sistema vial óptimo para la movilización. La labor realizada trajo como consecuencia el desarrollo de los sectores rurales, dinamizando además el aspecto productivo.
En cada uno de los cantones imbabureños, la presencia institucional se hizo evidente. En Antonio Ante se invirtieron 279.745 dólares; en Cotacachi 848.200; en Otavalo 1.819.000; en Pimampiro 295.173; en Urcuquí 405.923; y, en Ibarra 808.000. De estos montos, el porcentaje más alto corresponde a la inversión de la Prefectura sumando 3.481.989 dólares; de los municipios 1.167.003; y, de los gobiernos parroquiales 504.984.
De acuerdo al reporte del avance de obras, la mayor parte han sido terminadas, mientras que otras se encuentran en proceso de ejecución. A más de las inversiones de las entidades públicas, los pobladores de las distintitas comunidades también se sumaron a las iniciativas de progreso. La mano de obra no calificada jugó un papel importante, pues permitió disminuir los costos y avanzar en la planificación trazada.
La participación ciudadana, sin duda, es un eje fundamental para lograr este propósito. En asambleas parroquiales, los moradores de las distintas localidades priorizaron los proyectos y más adelante, los organismos autónomos descentralizados locales, representados por sus autoridades, se pusieron de acuerdo para estructurar los presupuestos, comprometiendo sus recursos económicos.
El Presupuesto Participativo en Imbabura es una estrategia implementada por la Prefectura, los gobiernos municipales y parroquiales para impulsar tareas en favor de los poblados rurales. Gracias a este sistema de trabajo se promueve la planificación, se impulsa el desarrollo económico y social, optimizando la gestión en el territorio.